Hablamos de nubes, de lo que significan, lo que podemos hacer con ellas, lo que nos sugieren... pero en todo este tiempo hemos ignorado cómo se forman.
El ciclo del agua es continuo, la evaporación y la transpiración hacen que ascienda el vapor de agua y se concentre formando nubes que serán arrastradas por el viento y descargarán en zonas altas en forma de nieve y en zonas más bajas en forma de lluvia, de igual modo, las filtraciones y las escorrentías llevan de vuelta el agua a los ríos y al mar para volver al inicio.
De lo que nos olvidamos a veces es que los árboles tienen una gran culpa en todo esto, nos proporcionan el oxígeno necesario y ayudan a la formación de nubes. Por eso ahora, lo que vemos en el telediario sólo son nubes de humo, de humo de fuegos intencionados en su mayoría en los bosques que no benefician a nadie, ya que si quemamos nuestros recursos no tendremos mañana, además de que en algunos casos las llamas se cobran vidas humanas.
Hace ya unos años (en 2006) Galicia ardía por numerosos puntos de su geografía, las columnas de humo eran visibles desde el espacio y en zonas próximas el aire era irrespirable, en una mezcla de calor y humo.
Esperamos que la gente sea consciente de la riqueza ecológica que tenemos en el mundo y que sólo veamos nubes de vapor de agua, las que nos traen vida...









